Juntos, llevando la fe a los líderes, para promover la paz


Usted fue el anfitrión de un almuerzo el 26 de mayo, de todos los líderes religiosos del área metropolitana de Nueva Orleáns, para discutir sobre la violencia y el asesinato en nuestra comunidad. ¿Podría hablar de eso?
Sí. Hemos invitado a numerosos líderes religiosos de toda el área de Nueva Orleáns a reunirnos, para hablar sobre la violencia y los frecuentes asesinatos que ocurren en el área de Nueva Orleáns. Darlene Cusanza, la presidente de Crimestoppers de la ciudad de New Orleáns, se reunió conmigo, y me preguntó, si yo estaría dispuesto a colaborar con ella en convocar una reunión con líderes religiosos, con el fin de discutir esto. Vamos a estar hablando de lo que podemos hacer, para hacer frente a la violencia en general. Pero más específicamente, queremos hacer que nuestras congregaciones sepan, que relacionándonos con Crimestoppers, realmente ayuda a lograr poder vivir en una ciudad más tranquila. Me gusta mucho lo que dice Crimestoppers: “El silencio es violencia” Si tenemos información acerca de un crimen, y ocultamos esa información a la policía, quienes están tratando de detener a la persona responsable del crimen, contribuimos a la violencia. También, estaremos escuchando al Obispo James Williams, quien supervisa una iglesia protestante en Detroit, sobre sus esfuerzos de traer grupos a la iglesia, para reforzar la eficacia de Crimestoppers.
 
¿Ha oído que la gente tiene miedo de llamar a Crimestoppers?
Sí. La gente tiene miedo de llamar y revelar información, porque temen que si sus nombres se dan a conocer, van a ser objetivo de venganza. Crimestoppers es muy claro, que si una persona llama para dar información, su nombre nunca será revelado. La persona puede llamar de forma anónima y simplemente decir: “Esto es lo que sé. Utilice la información si le sirve” Nosotros como comunidad, tenemos que trabajar juntos. Crimestoppers, no sólo sirve a la ciudad de Nueva Orleáns, pero también, a cada parroquia civil, dentro de la Arquidiócesis de Nueva Orleáns.
 
Ha habido otras iniciativas con base de fe en los últimos 20 años, para combatir la violencia, y ha sido un poco como una montaña rusa, en términos de sostener el esfuerzo de los grupos de la iglesia. ¿Estará hablando acerca de cómo mantener las cosas de manera eficaz, para el largo plazo?
Sí. Hemos llegado juntos como líderes de la fe, para hablar acerca de la violencia en nuestra comunidad. También, nos hemos reunido con el Alcalde Landrieu y el Superintendente Harrison. Hemos probado varios enfoques que han funcionado en cierta medida, pero todos sabemos, que la violencia, ha continuado. Tenemos que continuar reuniéndonos, para ver qué más podemos hacer. Siempre digo, hemos hecho mucho, pero no hay más que hacer. Mientras la violencia continúa, nosotros, como líderes de fe, deberíamos estar preocupados. Queremos ayudar al departamento de policía. Queremos ayudar a Crimestoppers. Queremos ser una fuente de paz, y comenzar a suministrar información, que pueda prevenir la violencia.
 
¿Qué medidas ha tomado la arquidiócesis para combatir la violencia?
Estamos haciendo mucho a través de nuestro programa, Isaías 43, para agarrar a los jóvenes que se encuentran en situaciones difíciles, y darles tutoría. Estoy profundamente impresionado con los jóvenes que han pasado por el programa. Los he conocido. Varios de ellos han formado un grupo de liderazgo, y están trabajando con sus compañeros. También, están difundiendo su mensaje a las personas en posiciones de autoridad. Tenemos un programa para proporcionar a los padres las habilidades de crianza. También, tenemos nuestro Rezo de la Familia.

Yo creo mucho en el poder de la oración. Nuestras oraciones son siempre contestadas en el tiempo de Dios. Es importante para mí, que continuamos con la oración del Rezo de la Familia en todas las Misas, en todas las parroquias, en toda la arquidiócesis. Ganamos la batalla de Nueva Orleáns hace 201 años, y estamos agradecidos. Pero hoy, enfrentamos a un tipo diferente de batalla – en contra de la violencia, el asesinato y el racismo. Nosotros, como personas llenas de fe, tenemos que orar y actuar de tal manera para lograr la paz.

En algún momento la gente pregunta: “Bueno, ¿Qué puedo hacer?” Podemos cooperar con Crimestoppers, pero también, podemos tratar de llevar la paz a nuestros barrios y familias. También, tenemos que trabajar dentro de nuestras propias vidas. Podemos trabajar por la paz, no a la venganza. Eso produce una reacción en cadena. Si nosotros, con nuestro ejemplo, hacemos eso, podemos ayudar a que otros lo hagan, y luego, vamos a tener un mayor movimiento hacia la paz.

Podemos decir con seguridad, que todas las áreas de nuestra arquidiócesis, se han visto afectadas directamente por la violencia, el asesinato y el racismo. No podemos darnos por vencidos. Somos gente con esperanza. Nunca nos desesperamos. Por lo tanto, debemos orar, y seguir actuando con vigor y entusiasmo.

Preguntas para el Arzobispo Aymond pueden enviarse a: This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it. .
 

Catholic World News

Loyola-Sharpen Ad
Daughters of Charity
Dorignacs 1
WLAE.com