Las próximas ordenaciones son una bendición para la iglesia


Durante las próximas tres semanas, va a ordenar a cinco hombres como diáconos transitorios, y a seis hombres como sacerdotes, para la Arquidiócesis de Nueva Orleáns. ¿Que tan emocionante es esto para usted?
Es muy emocionante. De hecho, en los últimos seis años, hemos ordenados a 17 sacerdotes. Con los seis nuevos este año, harán que el número de sacerdotes sumen 23, en estos últimos siete años. Eso es realmente una señal, de que al igual que el Señor Jesús llamó a los apóstoles hace 2.000 años, sigue haciendo el mismo llamando a los hombres de hoy, para servir en el ministerio sacerdotal. Estoy agradecido, de que estos hombres están diciendo que sí. Este año tenemos a 39 seminaristas, que estudian para la arquidiócesis, tanto en el Seminario de Notre Dame, como en el Colegio del Seminario de San José, y aunque algunos pueden discernir en no continuar su formación, este será un número pequeño. También, estamos esperando al menos siete nuevos seminaristas para el próximo año.
 
¿Está creciendo el medio ambiente, para las vocaciones de una manera más positiva?
Creo que en general, tanto como los jóvenes, y los que han tenido experiencia en una carrera, han realizado en un punto determinado, de que sus vidas no están llenas como ellos desearían que la estuviesen, y comienzan a pensar en el sacerdocio o vuelven a los pensamientos de años atrás. El mundo en el que vivimos es un mundo que tiene muy poca quietud. Siempre estamos de prisa, a veces, tan apresurados, que no estoy seguro de saber a dónde vamos. Creo que estos hombres ven que el sacerdote, está llamado a caminar con la gente, en sus vidas complejas y agitada, para ayudarles a reflexionar de manera significativa en su relación con Dios, y para que vean el hogar que Dios ha hecho en sus corazones.
 
¿Usted ha visto signos del “Efecto Francisco”?

En realidad, creo que tanto el Papa Benedicto y Francisco han sido modelos para los hombres jóvenes, que están pensando en el sacerdocio. El Papa Benedicto, fue un gran maestro, tal que nos ayudó a entender de manera profunda, nuestra gran tradición Católica. El Papa Francisco, ha sido un pastor que nos llama como iglesia – y, sobre todo, a nuestros sacerdotes – para ser misericordioso, que busquen a los pobres y los perdidos.

También, creo que más personas están hablando de vocaciones. Agradezco la muy buena labor del Padre Kurt Young, quien es nuestro director de vocaciones, y de otros, que por su estímulo, despiertan la llamada de Dios. Con frecuencia, los sacerdotes me envían los nombres de los hombres que ellos piensan que pueden estar abiertos al sacerdocio. Los medios de comunicación nos hacen creer, que el número de seminaristas y sacerdotes sigue disminuyendo, pero eso es falso. Por lo general, las historias positivas no hacen noticia.

Las estadísticas nacionales muestran que hay un aumento en las vocaciones al sacerdocio en todo Estados Unidos. Varía de una diócesis a otra. Hay que seguir siendo la voz de Dios, que nunca ha dejado de llamar a la gente. Es importante a nivel parroquial, que los feligreses no sólo recen por las vocaciones, sino también, para ayudar a identificar a las personas que podrían servir como sacerdotes, hermanas y hermanos. Esa es una de las metas del Sínodo – invitando a los fieles a sugerir los nombres de los posibles candidatos. También, quiero dar las gracias a la hermana Beth Fitzpatrick, nuestra directora ejecutiva del Departamento de Religiosos, así como al Padre John Arnone y al Padre Gil Martin, quienes sirven como directores de los seminaristas y todos aquellos en las parroquias, colegios y escuelas parroquiales de religión, que hoy se unen a nosotros, en el fomento de las vocaciones.

¿Qué hay de las vocaciones a la vida religiosa como hermanos y hermanas?
Estamos realmente en deuda con las mujeres y los hombres en la vida consagrada en nuestra iglesia local, que a diario dan de sí mismos para servir al pueblo de Dios, y guiarlos en el camino de la fe. Tenemos la bendición de tener la casa Magnificat, que es una residencia para las mujeres que están pensando en la vida religiosa. Al vivir en la casa, las mujeres experimentan oración regular, la comunidad y la discusión sobre la vida religiosa. También, pueden encontrarse con mujeres de diversas comunidades religiosas, para obtener más información sobre las comunidades y la posibilidad de unirse a una de ellas.

También, usted ha sido muy consistente en la organización de eventos en toda la arquidiócesis, como “Llamando a Todos los Alumnos del Quinto Grado,” que se celebró la semana pasada.
Muchos años de investigación, han demostrado, de manera algo sorprendente, que a la edad temprana de quinto grado, los niños piensan conscientemente en el futuro, y comienzan a preguntarse qué podrían hacer, y a lo que podrían ser llamados a hacer, como en una profesión o vocación.

Llamando a Todos Los Alumnos de Quinto Grado es nuestro intento de darles más conocimiento sobre la vida religiosa y el sacerdocio. Si Dios los está llamando, creemos que Llamando a Todos los Alumnos de Quinto Grado puede nutrir la semilla, de modo que pueda llegar a buen término.

¿Qué tan importante es la familia, en el fomento de las vocaciones?
Es muy importante. De vez en cuando, todavía me encuentro con alguien que está considerando el sacerdocio o la vida religiosa, cuyos padres, le han desalentado a considerar ese camino. Tenemos que orar por los padres de los que están siendo llamados, para que nunca sean un obstáculo, y apartar a sus hijos de responder al llamado de Dios. Es una alegría el conocer a los padres, familiares y amigos cercanos, quienes están orgullosos de conducir y apoyar a un seminarista o candidato a la vida religiosa, como un hermano o hermana. Juntos, podemos ayudar a despertar la llamada de Dios para muchos.

Preguntas para el Arzobispo Aymond pueden enviarse a: This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

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