La enseñanza a todos nuestros niños es una prioridad


Se han anunciado planes esta semana por la Oficina de las Escuelas Católicas, sobre una iniciativa para proporcionar más servicios en nuestras escuelas, para niños con necesidades especiales. ¿Por qué es tan importante para usted?
La prestación de servicios educativos dentro de nuestras escuelas Católicas a las familias que tienen un niño con necesidades especiales, ha sido una gran preocupación para mí, desde que fui electo arzobispo en 2009. Sé que no hemos hecho lo suficiente para servir a estas familias, y lo siento por aquellos que se han sentido defraudados por la iglesia. Visitando la arquidiócesis, he oído tantas historias desgarradoras de los padres que quieren colocar a sus hijos en una escuela Católica, pero se les ha dicho que no se les puede satisfacer sus necesidades. Puede que no podamos servir a cada niño con necesidades especiales, que viene a nosotros, pero estamos comprometidos con la expansión de nuestros servicios en los próximos dos años, y creo que vamos en la dirección correcta. Mi oración es, que esto proporcionará ayuda y esperanza a muchos padres que tienen niños con retos educativos.
 
¿Cómo surgió empezar esta iniciativa?
Nuestro superintendente de las escuelas Católicas, el Dr. Jan Daniel Lancaster, formó un comité de directores y administradores en las escuelas, tremendamente comprometidos, para revisar en primer lugar, lo que estamos haciendo actualmente en esta área, y luego para discutir cómo podríamos proporcionar más servicios. Jan, también convocó a un grupo de padres, que tienen hijos con necesidades especiales, para ver, cuáles son sus prioridades más importantes.

Una y otra vez, hemos escuchado de los padres que quieren poder educar a sus hijos en nuestras escuelas Católicas. Ellos quieren que sus hijos sean incluidos en aulas, donde los profesores y estudiantes puedan hablar libremente sobre Jesús y la fe Católica. Ellos quieren que esas interacciones diarias para sus hijos con otros estudiantes. Muy a menudo, nos concentramos en lo que los niños con necesidades especiales pueden aprender de los demás, en un ambiente de cuidado seguro, lleno de fe.

Pero otra enorme bendición es lo que el niño con necesidades especiales puede hacer por toda la comunidad escolar. Nuestros estudiantes aprenden de primera mano la experiencia de cuidar y respetar la dignidad de cada persona. Ellos ven los sacrificios de niños con necesidades especiales de aprendizaje, al hacer sus tareas más simples. Lo más importante es que ven a un compañero valioso, que es amado por Dios. El Espíritu Santo, los llena de amor, al ver a su vecino vulnerable.

¿De qué manera están apoyando las escuelas a los niños con necesidades especiales en este momento?
He visto un cambio de una “forma única para todos” del enfoque educativo, a un reconocimiento de que las capacidades y necesidades de cada niño son únicas. Ciertamente, hemos aprendido esto de los administradores y padres que se han estado reuniendo con Jan, y han evaluado la efectividad de nuestros programas existentes.

Durante los últimos cuatro años, nuestros maestros y directores han participado en una amplia formación, para ayudarles a analizar los datos, lo cual está fácilmente disponible a través de pruebas y otras evaluaciones, de modo que puedan adaptar sus métodos de enseñanza a las necesidades del niño. Esa es una técnica de educadores, y le llaman “la enseñanza prescriptiva.” A lo que se reduce, es a encontrar retos académicos para cada estudiante, y luego usar ciertos métodos de enseñanza, para ayudarle a él o a ella a mejorar. Los talleres de desarrollo profesional, también han ayudado a nuestros maestros a identificar los desafíos específicos de aprendizaje, y luego pensar en estrategias, para adaptar la instrucción del maestro para ayudar a cada niño a aprender a su propio ritmo. Los seminarios de desarrollo profesional, han estimulado un gran interés, especialmente entre los maestros quienes consideran que algún día, su trayectoria de su carrera, los conduzca a la administración de la escuela. Nosotros también hemos ofrecido apoyo financiero a los maestros, para atender a la escuela y talleres de formación profesional, que se centran en tratar con población diversa de estudiantes.

¿Cuál es el panorama actual de la educación especial en la arquidiócesis?
En la actualidad, existen dos escuelas especiales en la Arquidiócesis de Nueva Orleáns – la Escuela Especial de San Miguel y la Escuela secundaria y Academia del Santo Rosario. Pero muchas de nuestras escuelas tienen aulas con recursos, que permiten un trabajo más intenso para los estudiantes con problemas de aprendizaje.

Algunas de nuestras escuelas siguen los requisitos de educación especial establecidas por el Departamento de Educación del Estado de Luisiana. Otros salones de recursos operan siguiendo lo que mejor convenga a sus grupos estudiantiles. Cada escuela está obligada a tener algo que se llama un “Comité de Necesidades Individuales” que identifica a los estudiantes que necesitan ayuda adicional, y ofrece estrategias de enseñanza y ajustes al plan de estudios que le ayudará al estudiante a tener éxito.

También hemos podido reforzar nuestra tecnología en muchas escuelas. El dinero subsidiado, ha permitido que las escuelas reciban iPads, tabletas y pizarras interactivas.

Las escuelas también han podido comprar los programas informáticos de alta calidad y otros recursos para los maestros, para que ellos, ayuden a los estudiantes en el arte del lenguaje, matemáticas y preparación de pruebas. Todas nuestras escuelas reciben fondos federales, que les ayuda a ofrecer apoyo académico a los estudiantes y el desarrollo profesional de los maestros.

¿Cómo están planeando nuestras escuelas ampliar el apoyo para los estudiantes con necesidades especiales?
La buena noticia es que las autoevaluaciones, evaluaciones de toda la escuela y seminarios de formación profesional, ya han desencadenado un profundo cambio de filosofía en nuestros personal de la escuela.

Hemos llegado a un consenso, de que no estamos haciendo lo suficiente para llegar a los niños, particularmente a aquellos con necesidades académicas y de comportamiento más especializados.
Hemos rechazado la creencia tradicional, de que el niño tiene que ajustarse al plan de estudios, y abrazamos un nuevo entendimiento, de que el plan de estudios, debe satisfacer las necesidades del niño.

Una de las prioridades para el próximo año académico (2016-17) es establecer varios programas especializados, diseñados por los líderes y el personal de la escuela. Estos programas ampliarán los servicios a aquellas escuelas que actualmente ofrecen a los estudiantes que necesitan el apoyo adicional, ya sea en lo académico, organización o comportamiento. Cada programa tendrá en cuenta las necesidades individuales de los estudiantes en cada escuela.

Tendremos los recursos necesarios para el éxito: profesores altamente cualificados y personal de apoyo; tutoría y desarrollo profesional de los maestros; recursos para la instrucción de calidad; fuerte apoyo de los padres; y las evaluaciones continuas de cada programa.

En 2017-18, vamos a establecer programas piloto diseñados para permitir que nuestras escuelas puedan trabajar eficazmente con los estudiantes con problemas tales como el síndrome de Down y autismo. Los programas piloto, se basarán en lo que aprenderemos en el próximo año académico, que es cuando nos hemos comprometido a la visita de los programas existentes en Luisiana, consultar con expertos y la revisión de la literatura profesional.

Queremos mirar todos los estudios disponibles, para determinar qué funciona mejor para los estudiantes que tienen autismo, problemas de comportamiento o problemas médicos. Esperamos que estos nuevos programas incluyan no sólo los planes de estudio eficaces, pero también, ofrecer práctica en la vida y entrenamiento de habilidades sociales y los servicios de formación vocacional. También, esperamos que los estudiantes se involucren en los ministerios de la Arquidiócesis, como voluntarios y tal vez incluso hasta para obtener un empleo.

¿Por qué es esta iniciativa es una prioridad para las escuelas Católicas, y para la arquidiócesis en su conjunto?
Nada podría ser más apropiado durante este Año del Jubileo de la Misericordia, que invitar a más hijos de Dios y a sus familias, a participar en la educación Católica en nuestra arquidiócesis. Si verdaderamente respetamos toda la vida, nuestras escuelas Católicas deben abrazar a los que han sido excluidos, y ofrecer más programas y servicios para la “bienvenida a casa” a todos los hijos de Dios. Yo, realmente veo el Espíritu Santo en el trabajo. Ha habido un cambio de cultura notable en nuestras escuelas.

Los directores y maestros con gran voluntad y entusiasmo están dispuestos a ampliar los programas, para incluir a los estudiantes con problemas académicos y de comportamiento. Se ha producido un nuevo entendimiento, de que cada niño, es un aprendiz único y valorado por el Señor. Si vamos a enseñar como Jesús enseñó, estamos para dar la bienvenida a nuestros hijos.

¡Que Dios bendiga nuestros esfuerzos! Que Dios bendiga a nuestra iglesia joven, que son tan valiosos para Dios y para nosotros!

Preguntas para Arzobispo Aymond pueden enviarse a: This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it. .
 

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