Las noches de confesión es un momento de gracia para la sanación


La arquidiócesis ha ofrecido el sacramento de la reconciliación en todas las Iglesias, los dos últimos miércoles por la noche en marzo, y ahora, la última confesión es este próximo miércoles por la noche, el 16 de marzo de 5 a 6:30 p.m. ¿Pudiera explicar, cómo decidió ofrecer las noches de reconciliación a través de la arquidiócesis?
Hace algunos años, en septiembre – cerca de la celebración de la Exaltación de la Cruz – ofrecimos la confesión en todas las iglesias de la arquidiócesis, y recibimos una gran respuesta de la gente que se acogió al sacramento. En algunas parroquias, las confesiones están fácilmente disponibles como parte de sus horarios diarios regulares.
 
A veces, la gente de otras áreas de la arquidiócesis, me han pedido que desean que las confesiones estuvieran más disponible. Y lo puse en la parte posterior de mi cabeza y de mi corazón. También, se de que algunas diócesis ofrecen un programa cada semana durante la Cuaresma, llamado “La Luz Está Encendida,” lo que significa, que la luz verde del confesionario está esperando por usted, y las luces en la iglesia, también están encendidas. Poniendo esas cosas juntas fui al Consejo de Sacerdotes para hablar de la confesión. Tuvimos una muy, muy buena discusión, y surgió la idea de que esta Cuaresma debemos ofrecer la confesión en todas las iglesias de la archidiócesis, tres miércoles consecutivos. Y, en lugar de comenzar a las 7 p.m. – como lo hicimos con la noche confesión en Septiembre – varios sacerdotes sugirieron que movamos la hora de inicio a las cinco, debido a que muchas personas no les gusta salir cuando está oscuro o está oscureciendo. Además, al comenzar a las 5 de la tarde, es más conveniente para que la gente haga una parada en la iglesia en su camino de regreso a casa del trabajo, y cosas como la cena con la familia o los juegos de pelota, u otras actividades, no se vean afectadas. Me pareció que era una gran idea, y los sacerdotes que han hablado conmigo sobre las noches de los miércoles de confesión, me han dicho que les ha ido muy bien. Algunos sacerdotes han estado ocupados todo el tiempo.
 
¿No ha establecido el Papa Francisco, un claro ejemplo de la necesidad y el valor espiritual de la confesión?
Sí. Una de mis fotos favoritas del Papa, es una en la que él va a la confesión en la basílica de San Pedro. Él está de rodillas, y admite sus propias faltas, y pide misericordia a Dios. El Papa, se confiesa al igual que nosotros. Especialmente, durante este Año de la Misericordia, que nos está llamando a escuchar la oferta de perdón, la misericordia, la ternura y la compasión de Dios. El Papa Francisco, nos ha dicho que el confesionario no es una cámara de tortura. Es un lugar de sanación. A veces, cuando pensamos en ir a confesarnos, pensamos en ella como una experiencia dolorosa, pero siempre está destinado a ser abrazado y perdonado, al encontrarse con el Señor Jesucristo, y recibir el don de la misericordia, y dejar que el Señor Jesús celebre con nosotros una nueva vida. Nuestra penitencia, se supone que es nuestra forma de agradecer a Dios por su misericordia. Se supone que debe ser algo práctico, que nos conducirá a un cambio positivo del corazón, en un área particular de nuestra vida, que necesita la conversión.
 
Hemos leído sobre el Papa que va a confesarse. ¿Qué hay de los sacerdotes? ¿Tienen confesores personales?
Es una cosa individual. Por ejemplo, tengo un sacerdote que es mi guía espiritual, me veo todos los meses con él, y me sirve como mi guía espiritual y confesor. Muchos sacerdotes tienen la misma situación. Otros van a confesarse con diferentes sacerdotes. Cada vez que tenemos reuniones de sacerdotes – como en nuestras mañanas de oración – tenemos varios confesores disponibles, para que los sacerdotes tengan la oportunidad de ir a la confesión. Siempre que los obispos estadounidenses tienen conferencias nacionales, siempre hay tiempo al final de esas reuniones, una mañana de oración, y para que los obispos puedan ir a la confesión.
 
¿Qué más ha dicho el Papa, acerca de la confesión?
Él ha dicho que Dios no se cansa de perdonarnos. Es posible que nosotros nos cansemos de pedir perdón, pero Dios, no se cansa de perdonarnos. Podemos decirnos a nosotros mismos: “Yo he hecho lo mismo y la misma cosa.” Muchos de nosotros, vamos a la confesión, y confesamos las mismas cosas. La pregunta real en esto, es que si está BIEN, he confesado esto en mi última confesión, ¿Pero, he tratado de mejorar? ¿He cambiado aunque sea un poquito? Si hemos tratado de trabajar en ello, no hay que sentirse mal al confesar el pecado de nuevo. La mayoría de nosotros tenemos las mismas debilidades, que seguimos repitiendo. Animamos a la gente a ir a confesarse con regularidad – ciertamente que más de una vez o dos veces al año – porque es una experiencia positiva. Tenemos un encuentro íntimo con el Cristo que perdona. No hay mejor manera de vivir nuestra fe Católica durante la Cuaresma. Animo a todos a venir a la confesión de este miércoles por la noche. ¡El Corazón de Jesús, está muy abierto y esperando para perdonar!
 
Preguntas para el Arzobispo Aymond, se pueden enviar a: This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it. .

Catholic World News

Loyola-Sharpen Ad
Dorignacs 1
WLAE.com
Daughters of Charity