Rechazo en Nazaret una iglesia altamente contaminada 7-5-15

14 Domingo Tiempo Ordinario Julio 5, 2015

MC. 6:1-6

1. Cada sinagoga tiene su propio demonio.

San Marcos nos cuenta la visita de Jesús a la prim- era sinagoga en Israel, al comienzo de su viaje mis- ionero. San Lucas nos cuenta ultima de estas visitas, a la sinagoga de Nazaret. Cada uno de ellos describe los malos espíritus que Jesús tuvo que expulsar de esas sinagogas. Desafortunada- mente, no nos describieron la visita de Jesús a las otras sinagogas y los diferentes demonios que las caracter- izaban y que Jesús tuvo que expulsar, para que pudieran entender su palabra y recibir sus curaciones.

Pareciera que cada sinago- ga tenía sus propias enferme- dades espirituales, o la activi- dad de un peculiar espíritu malo; así como podemos decir que cada comunidad tiene una particular pres- encia del Espíritu que se manifiesta en sus carismas y ministerios.


2. Nazaret era una comu- nidad altamente contaminada.

Los Padres de la Iglesia trataron de entender quehabía detrás de cada rechazo a Jesús. Pasaban muy rápi- damente de maravillarse y entusiasmarse, al rechazo y al enojo. Ellos encontraron algunas emociones muy negativas o actitudes nega- tivas o espíritus malos traba- jando en esa comunidad. He aquí una lista de algunos de esos demonios activos en la comunidad de Nazaret:

Estaban inflamados de envidia ( Cris.).

Los hebreos usaban el proverbio “Medico cúrate a ti mismo” como un reproche o insulto y se lo gritaban a los médicos enfermos (Cirilo).

Las mejores cosas se des- precian cuando acontecen en la propia familia (Cirilo).

Muchas veces una per- sona es menospreciada por su origen (Pseudo-Jerónimo).

La gente no respeta al amigo que está siempre dis- ponible (Cirilo).

Ellos resienten los favores que se hacen a otros.

“El Señor desprecia al en- vidioso, y retira los milagros de su poder de aquellos que son envidiosos de sus divinas bendiciones a otras personas”

(Ambrosio).
Se mostraron arrogantes.


Y Jesús pone en verguenza esta arrogancia. Por eso les da el ejemplo de Elías y Eliseo.


“Esa gente era pero que su maestro el diablo. Porque el diablo le dijo a Jesús “Tírate abajo,” y ellos en cambio trataron de arrojarlo abajo. “Lo llevaron al borde de la montaña, y trataron de ti- rarlo abajo” (Teófilo).


Por el contrario: “Dichosa aquella congregación de la cual la Escritura testifica que “Los ojos de todos estaban fijos sobre El” (Orígenes).


3. Se sintieron ofendidos por Jesus.

Jesus es causa de tropiezo


Esta gente de Nazaret se siente ofendida porque cono- cen el origen humano de Jesús; su pueblo, su familia y su trabajo. La humanidad de Cristo se convirtió en una piedra de escándalo para muchos.


Pero ellos están tropezando con “La piedra de tropiezo.” Jesús es esta piedra de

tropiezo. Así ha sido pro- fetizado, como está escrito: “Mirad que pongo en Zión una piedra que es causa de tropiezo” (Rom. 9:32-33).


Y San Pablo lo ratifica: “No- sotros predicamos a Cristo crucificado: que es una piedra de tropiezo para los judíos y una locura para los gentiles” (I Cor. 1:23).

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