Las graduaciones y confirmaciones, ponen foco en la juventud

aymond    Mayo es un tiempo ocupado para usted, con graduaciones y confirmaciones, ¿Pero esas ceremonias permiten interactuar y celebrar con los jóvenes y sus familias?
    Sí. Estas son oportunidades para honrar a los graduados y sus logros en el colegio y universidades, para celebrar con ellos mientras se preparan para la siguiente fase de su viaje por la vida. La última parte del segundo semestre del año escolar, es un tiempo ocupado para confirmaciones, así, como obispos, llegamos a ver cientos y cientos de jóvenes, de manera que pedimos al Espíritu Santo que los ilumine. También contamos con muchas ceremonias de reconocimientos para la juventud Católica. No podemos olvidar la realidad, de que siempre que alguien sobresale y llega a algún tipo de logro, nuestro éxito está habilitado por los dones de Dios a nosotros y a nuestra voluntad de utilizar esos dones para lo mejor de nuestra capacidad.
    ¿Cuán importante es para usted estar con las familias en un ambiente relajado, cuando las saluda después de estas ceremonias?
    Estos son eventos muy agradables que me dan la oportunidad de ser parte de sus familias individuales. Saborear la oportunidad de reunirse con los integrantes de las familias y hablar con ellos. Llego de escuchar varias historias acerca de los graduados o aquellos que están siendo confirmados. Es un recordatorio para mí que la salud y la fraternidad de la familia, determinan la salud de nuestra sociedad y la salud de la iglesia.
    ¿Qué tipo de historias oye de los padres sobre sus hijos?
    Sin duda, cuando me reúno con familias después de la confirmación, a veces, el recién confirmado se aleja un poco, y yo me quedo solo con sus padres. A menudo me relatan los rasgos de carácter muy fuertes de su hijo – cosas como su consideración para con los demás o su experiencia de fe. Estaba en una confirmación recientemente y estaba hablando con uno de los servidores del altar. Me mencionó que después de que él había llegado a la secundaria, él había dejado de servir, porque se sentía fuera de lugar. Pero entonces él me dijo que estaba contento de que su parroquia le había invitado a continuar sirviendo en la Misa, y quería volver porque sentía que esto era una parte importante de su fe. Estos son los tipos de experiencias que me motivan a decirle a la gente todo el tiempo, que, a menudo subestimamos la fuerza y el vigor de los jóvenes en la iglesia y los jóvenes adultos en la iglesia. Nuestros jóvenes son grandes testigos de la Iglesia y de la sociedad. Estas no son palabras vacías de mi parte. Cuando veo la Iglesia de jóvenes adultos en sus ceremonias de premios para el CYO y en las confirmaciones y graduaciones, realmente creo que la iglesia joven, en la actualidad, está viva y bien. Ellos son testigos muy potentes. Escucho de sus profesores y ministros de juventud, cómo algunos de ellos no tienen miedo de defender su fe, incluso a personas que no los entienden o no les caen bien. Estos jóvenes encarnan verdaderamente la caridad de Cristo. A menudo llegan a personas que se han quedado al margen y que de lo contrario no tendrían un amigo. Estos son jóvenes que creen en las enseñanzas de Cristo que han hecho una diferencia en sus vidas, y van a misa el domingo y tratan de influenciar a otros, a veces incluso a sus padres – a unirse a ellos. Estos son el tipo de historias reales que deben ayudarnos a hacer una pausa y darse cuenta de que la Iglesia de jóvenes adultos de hoy, no sólo tienen algo que ofrecer, sino que también tiene el potencial de ser buenos profesores para nosotros como adultos.
    Por otra parte, ¿Qué tan preocupado está, sobre recortes al presupuesto estatal que podrían afectar a varios programas de Caridades Católicas?
    En primer lugar, estamos muy agradecidos con la Legislatura del estado y al gobernador, por el excelente programa de becas y el paquete de reforma educativa que ha puesto en su lugar. Esto ayuda a la educación en general y a tener una influencia muy concreta y positiva en la educación Católica. Al mismo tiempo, también reconocemos el desafío financiero que el Legislador encuentra al tratar de balancear el presupuesto. Vamos a seguir en diálogo con la Legislatura y el gobernador, para recordarles que si pasa el propuesto recorte de presupuesto en la Casa, la tasa de Medicaid se reduciría entre un 4 a 10 por ciento y eso se traduciría en una disminución en la financiación a Caridades Católicas de alrededor de 1.2 millones de dólares. Algunos de los programas que serían afectados son: los programas de los niños discapacitados en su desarrollo y de nuestros ancianos frágiles. Nuestro programa PACE, ofrece a 158 personas mayores frágiles, un lugar para donde llegar diario, para asistencia emocional, física, espiritual y médica. Tenemos otros programas que estarían en peligro, como los servicios de salud mental, para los enfermos mentales crónicos y aquellos que se ofrecen a los pobres y a los más vulnerables que no tienen otras opciones. Así que, aunque nos solidarizamos con los retos de la Legislatura, los ciudadanos deben saber que los recortes de presupuesto podrían afectar a muchos organismos, incluyendo aquellos de la iglesia. Eso significaría que podríamos proporcionar menos servicios para aquellos que los necesitan. Esperamos y oramos por aquellos que toman estas decisiones, para que sepan de estas realidades. Orar por ellos y orar por nosotros cuando enfrentamos estos desafíos.
    Pueden enviar sus  preguntas al Arzobispo Aymond a This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it. .