El Arzobispo Gregory Aymond respondió hoy al anuncio hecho por el Papa, Benedicto XVI, que renunciaría el 28 de febrero

    ¿Cuál fue su reacción cuando se despertó el lunes por la mañana, y descubrió que el Papa Benedicto XVI había anunciado su retiro?
    Tuve una alerta en mi teléfono de las agencias de noticias. Me sorprendió en el momento, pero realmente no estaba sorprendido. Su salud física se ha ido deteriorando. Lo noté en enero del año pasado, cuando fui a Roma con los obispos de nuestra región. Era sin duda evidente para nosotros que fallaba su salud física, pero su mente seguía siendo muy fuerte. Creo que se necesita mucha valentía y humildad, para decir que la misión de la iglesia – la misión del Santo Padre – es tan importante que si él no puede cumplir con la responsabilidad, el Señor le estaba llamando, para entregarle esa responsabilidad a alguien más. Es un hombre de gran humildad y valentía. Ahora, él está pidiendo a los cardenales para que entren al cónclave, y oración para seleccionar al sucesor de Pedro.
    ¿Cree que lo influenció de alguna manera, la lucha por su salud que presenció del Beato, Juan Pablo II, en sus últimos años?
    Es todo especulación. Creo que vio a John Paul, y dijo es demasiado agobiante ser el Papa, pero es una carga irrazonable para sí mismo y para la iglesia, tener un Papa que realmente no puede cumplir con ese ministerio, debido a las capacidades físicas.
    ¿Alguien advirtió que pasaría algo como esto?
    No, no hubo ninguna palabra de advertencia. El protocolo habitual para algo como esto, es que, se anunciaría en Roma por el Santo Padre. Ahora, comienza el proceso de discernimiento y elección. Como sabemos, esto no tiene precedentes en tiempos modernos. La última vez que esto sucedió fue hace 600 años.
    ¿Puede resumir el pontificado de Benedicto XVI?
    Creo que él será conocido por dos cosas. En primer lugar, ha sido un gran maestro, y él ha seguido siendo un maravilloso teólogo. En segundo lugar, creo que él será conocido por tratar de lograr una mayor unidad, especialmente por aquellos que están alejados de la iglesia.
    ¿Tiene alguna idea de cómo será la jubilación del Papa?
    Él se retirará, igual que un obispo se retira de la diócesis y entra en oración. Él puede celebrar los sacramentos. Pero creo que veremos a Benedicto XVI muy tranquilo.
    ¿Cómo caracterizaría usted su pontificado, que viene de los talones del Papa John Paul II?
    El Papa Benedicto llegó después de un pontificado muy largo. John Paul comenzó su pontificado como un hombre muy joven, tenía 58 años y entonces creció en su papel como el Santo Padre. Juan Pablo pasó de ser un padre a un abuelo para muchos. El Papa Benedicto XVI entró a una edad mucho mayor – tenía 78 cuando fue elegido – por lo que estaba ya en una edad de ser abuelo. Creo que Benedicto ciertamente edifico sobre lo que había hecho Juan Pablo, y lo pudo ampliar en términos de sus enseñanzas y en sus intentos de reconciliación. Creo que Benedicto ha sufrido enormemente a causa de algunos de los retos en el Vaticano mismo, y algunas de las cosas que ha enfrentado la iglesia. Un líder posiblemente no puede pasar por esas cosas sin sufrimiento. Siempre ha sido un hombre de gran fe, pero me imagino que él experimentó sin duda, algunos momentos difíciles, cuando vio algunos de los desafíos que enfrenta la iglesia y el mundo.
    ¿Qué desafíos se enfrentará el próximo Papa?
    Seguimos luchando por la paz mundial. Seguimos luchando contra la violencia y la injusticia en el mundo y contra la pobreza. Y, seguimos lidiando dentro de la iglesia, convocando por un mayor sentido de unidad y confianza dentro de ella.
    ¿Qué le pide la gente de la arquidiócesis?
    He estado pidiendo a todos los Católicos a orar por el Papa Benedicto XVI mientras enfrenta sus problemas de salud, y oren por los cardenales para que se reúnan con discernimiento para seleccionar al sucesor de Pedro. Tengo una gran admiración por nuestro Santo Padre.

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