El recorrido de la Cuaresma puede ser compartido con la familia

aymond17 de febrero de 2013

Para el clero, religiosos y laicos de la Arquidiócesis de Nueva Orleáns

Queridos hermanas y hermanos en Cristo:
El miércoles pasado, comenzamos nuestro camino cuaresmal de 40 días. Es un momento sagrado cuando Dios nos llama, no sólo para reconocer la bondad en nuestros corazones, sino también para enfrentar honestamente aquellas acciones y actitudes en nuestras vidas que necesitan cambiar,  para poder abrazar plenamente nuestro llamado al discipulado. Los animo individualmente, y como familia parroquial, a escuchar y responder al llamado de Dios a la conversión y a la nueva vida durante la Cuaresma, a través de la oración y la penitencia.
    En la Arquidiócesis de Nueva Orleáns, hemos designado el 2013, como el “Año de la Familia y la Fe.” El Papa, Benedicto XVI, nos recordó recientemente que la fe en Cristo debe ser dada a través  de la familia, y nuestra fe debe dar sentido a la vida familiar. Después de la Misa de hoy, en este espíritu de “La Familia y la Fe,” a cada familia se le ofrecerá un folleto que se utilizará para la discusión sobre cómo podemos crecer más fuertes en la vida familiar y tener una relación más profunda con Jesús. Por favor, lleve un folleto a casa y utilizarlo para tratar el tema.
    Mientras nos enfocamos en la “Familia y la Fe” sugiero en esta Cuaresma, algunas otras cosas para su consideración:
1. Es la oportunidad de reservar el domingo para tiempo de calidad con nuestra familia, y para ir a Misa juntos.
2. Por los próximos 40 días, tal vez podríamos apagar  nuestros teléfonos celulares más a menudo y apague la computadora, para darnos más tiempo como una familia para hablar y orar, una bendición antes de las comidas o antes de acostarse.
3. El hecho de entrar en la Cuaresma, es un llamado a la conversión, quizás nuestras familias podrían asistir a un servicio de oración, y experimentar el regalo de la misericordia y el perdón de Dios.
    Cualquiera que sean sus prácticas cuaresmales, me comprometo a orar por ustedes todos los días, en esta temporada de arrepentimiento, que le ayudará a usted y a su familia a experimentar  un cambio de corazón, y a crecer en una nueva vida con Jesús, mientras nos preparamos para celebrar su resurrección.
    Que Dios los bendiga y a aquellos que llevas en tu corazón durante este recorrido sagrado de 40 días.
    Les deseo muchas bendiciones de Dios,
Sinceramente en Cristo,
Arzobispo Gregory M. Aymond

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